jueves, 17 de noviembre de 2011

Las bodas judías de tiempos bíblicos y su comparación con las bodas del Cordero, luego del Arrebatamiento de la iglesia.






Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios."
(Apocalipsis 19:7-9)

 Las costumbres matrimoniales en el Israel antiguo consistían de 2 etapas:
A. El Kiddushin (Desposorio o compromiso)

B. El casamiento
Es bien sabido que en Oriente los padres de un joven eran los que elegían a la novia para él. La costumbre se remonta desde tiempos del Antiguo Testamento. Esto se practicaba por la sencilla razón de que la novia tenía que venir a ser un miembro del clan del novio, y por eso toda la familia estaba interesada en saber si ella convendría o no. Hay evidencia de que al menos el hijo o la hija debían ser consultados. A Rebeca se la pregunto si deseaba ir para ser la esposa de Isaac -Génesis 24:58. Este tipo de costumbre se ha estado cambiando y aun después del cautiverio de Babilonia, dándole la oportunidad al joven a elegir por sí mismo a su novia. Era natural en Israel del Nuevo Pacto que los varones fueran los que buscaran la novia personalmente y no la joven al varón. Los rabinos enseñan que como el hombre fue formado del polvo de la tierra (Génesis 2:7) y la mujer de la costilla del hombre (Génesis 2:21-24), el hombre trata de buscar a su esposa, su costilla. ¡Busca lo que se había perdido! (se parece a lo que Jesús dice: "Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido"- su novia, Su Iglesia, Lucas 19:10).
Las jovencitas a partir de los doce años podían ser desposadas o entregadas por sus padres. Pero en cuestión de desposorio o matrimonio, ella debía de dar su libre y expreso consentimiento (libre albedrio). Cuando el joven encuentra a su novia le hace una invitación a la casa de su padre. El joven varón tenía que tener suficiente medios para dar una dote matrimonial, que podría ser dinero, joyas o una propiedad. Cuando el varón tiene la dote, entonces se entra en las negociaciones por la novia, y el padre del varón llama a un hombre que actúa como agente para él y su hijo. Este agente es el "amigo del novio" (Juan 3:29). Juan el bautista era tipo del amigo del esposo, de Jesús (el agente que por medio del bautismo de arrepentimiento por agua estaba preparando un pueblo dispuesto al Señor). Este agente está perfectamente informado respecto a la dote que el joven puede pagar por su novia. De la misma manera el padre de la novia llama a otro agente y cuando los agentes de las dos partes se encuentran se llevan a cabo las negociaciones en serio, deben consentir en la mano de la joven y se ponen de acuerdo sobre la cantidad del dote que el joven debe pagar por la novia. Estos agentes o "amigos del novio" se practicaban mucho en Judea y servían como mediadores de la pareja e inclusive en la fiesta de bodas llevaban presentes a la pareja y le servían. Estos testigos garantizaban que tanto el novio como la novia han cumplido con lo prometido en el compromiso. La mujer acepta la propuesta voluntariamente y el amigo pasa la respuesta al hombre. La mujer pasa por una tevilá, un baño ritual, para así entrar bajo la autoridad de su novio. El evento es anunciado con un toque de Shofar. La novia sale de su casa al encuentro del novio. El novio sale de su lugar para ir al encuentro de la novia. Los dos entran en el primer paso del pacto matrimonial hebreo, llamado “kidushín”, “santificaciones”, cuando los dos se santifican, consagran, se apartan el uno para el otro. Ya están atados el uno al otro, por eso este paso también es llamado “erusín”, del verbo “aras”, “atar”.Estos amigos del novio son tipo del gobierno eclesiástico que están puestos por Dios para preparar la Iglesia para su encuentro con su Rey Salvador. Pablo dice a los Corintios: "Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo" (2 Corintios 11:2).

El Desposorio
Los desposorios (Kiddushin) eran considerados como un pacto. Entre los antiguos hebreos los desposorios constituían un pacto hablado. El profeta Ezequiel presenta a Dios como casándose con Jerusalén: "Y te di juramento, y entré en concierto contigo, dice el Señor Jehová, y fuiste mía" -Ezequiel 16:8. Después del exilio de Israel los desposorios incluían un documento escrito o ketubah (el compromiso matrimonial) y era firmado. La ceremonia consistía de la siguiente manera: Las familias de los novios se reunían, a veces con algunas otras como testigos incluyendo los que representan a cada familia de la pareja (amigos de los novios). Se le presentaba el ketubah o contrato de compromiso que contenía la Torah o la ley (el sagrado contrato de matrimonio entre Jehová e Israel- tipo de la Palabra de Dios), y también los beneficios y obligaciones que tenía tanto la novia como el novio. Así se ilustra la unión espiritual de Israel con Dios (Éxodo 19:17) cuando Moisés lleva al pueblo a encontrarse con su Marido en el Sinaí -Salmo 68:7,8. Se firmaba este documento y el novio le daba a la novia un anillo de oro o un objeto de valor. Con esto él decía: "Veis este anillo que tu estas reservada para mi, conforme a la ley de Moisés y de Israel." Para la Iglesia este anillo de compromiso es tipo del Espíritu Santo, que el Novio, Jesús había prometido (Juan 14:15-17; 1 Corintios 12:6-10; 2 Corintios 1:22; Efesios 1:13,14).
Se sellaba este compromiso con que ambos tomaran la copa de vino del pacto, que nos recuerda cuando Jesús en la ultima cena hace pacto con los discípulos, que eran los representantes de la Iglesia- Mateo 26:27,28; Marcos 14:22-25; Lucas 22:18-20; Éxodo 24:4-8. Con esta copa y con firmar el contrato de compromiso matrimonial se sellaba el pacto, y la palabra hebrea Kiddushin que significa "desposorio o compromiso" viene de la palabra hebrea kiddush que significa "santificación". También es tipo de comunión, cuando nosotros tomamos la santa cena estamos confirmando el pacto y comunión con el Señor en que vivamos vidas santas y cumplamos lo que Dios nos manda en Su Palabra. Como Abraham, cuando regresó de la batalla de los cinco reyes, se le apareció un hombre llamado Melquisedec, rey de Salem (como se conoce ahora Jerusalén) sacerdote del Altísimo. Cuando vino a Abraham hizo pacto y comunión con él, trayendo pan y vino, y Abraham dio a Melquisedec (tipo de Dios) los diezmos de todo (Génesis 14:18-20; Hebreos 7:1-4). Esto es confirmando el pacto entre Dios y Abraham.


Después de esto, el novio le promete a la novia que le preparará lugar (una habitación independiente en la casa de su padre o una casa aparte- ver Juan 14:2, cuando Jesús nos promete que preparará lugar). Luego se despiden y la novia regresa a su hogar. Mientras ella espera debe guardarse y permanecer virgen hasta el tiempo señalado para la boda. El tiempo de espera puede tardar desde seis meses hasta un año. Muchas veces las novias en Palestina pasan por un ritual de lavamiento en agua (tipo de bautismo) y se la cambia las vestiduras de soltera a vestiduras de mujer comprometida y se le ponía un velo para que cualquiera que la vea sepa que ella estaba separada para un hombre en especial. Esto se parece que cuando estábamos en el mundo hacíamos lo que la carne quería, pero ahora que recibimos a Cristo en nuestros corazones y tenemos el libro de compromiso en este caso la Biblia, mas el anillo de compromiso, el sello del Espíritu Santo, estamos separados para El hasta el día del recibimiento cuando seamos arrebatados al Cielo para celebrar las Bodas del Cordero.


La Boda
Cuando llegaba la noche de bodas, el novio se viste con lo mejor, como un rey. Si era lo suficientemente rico podía llevar una corona de oro. De otra manera llevaba unas guirnaldas de flores recién cortadas. El vestido del novio era perfumado con incienso y mirra, su cinto era de seda de brillantes colores y sus sandalias estaban cuidadosamente adornadas con listones. Esta preparación del novio ha sido descrita en la profecía de Isaías: "Porque me vistió de vestidos de salud, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia compuesta de sus joyas"- Isaías 61:10.

El adorno de la novia era un asunto costoso y primoroso, que tomaba mucho tiempo. Ponía todo su esfuerzo para hacer su rostro brillante y lustroso como de mármol pulido (Las palabras de David ilustran esto en el Salmo 144:12). Las guedejas oscuras de su cabello estaban siempre adornadas con oro y perlas. Era ataviada con toda piedra preciosa y con las joyas que la familia había heredado de sus generaciones pasadas (esto no se ve mucho hoy en día en grupos de mujeres judías que viven en las ciudades de Occidente, pero sí lo vemos en las mujeres judías yemenitas). Las novias de familias pobres pedían prestado las joyas a sus amigas. Las festividades matrimoniales, especialmente el vestido de la novia eran siempre recordados, y más por la misma novia. El profeta Jeremías hace esta referencia: "¿Olvidase la virgen de su atavío, o la desposada de sus sartales?" (Jeremías 2:32). El apóstol Juan vio a la Nueva Jerusalén "dispuesta como una novia ataviada para su marido" (Apocalipsis 21:2).
Algunas veces los parientes de la novia la llevan a la casa de su novio donde va a estar en su nuevo hogar. Pero más frecuentemente como el caso de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13), el novio mismo fue en persona a traerla a su hogar para que se efectuara las festividades matrimoniales allí. (Esto se parece que cuando la Iglesia fuere arrebatada, el poder del Espíritu Santo la llevará, y será escoltada por miles de ángeles en procesión celestial.) Antes de dejar la casa de sus padres, la novia recibe las bendiciones de éstos, como los parientes de Rebeca la enviaron con una bendición de matrimonio (Génesis 24:60). La novia deja la casa de sus padres perfumada y adornada y con una corona en su cabeza. En la Escritura vemos una descripción de la novia, "Y te atavié con ornamentos, puse ajorcas en tus brazos, y collar a tu cuello; y puse joyas sobre tus narices, y zarcillos en tus orejas, y diadema de hermosura en tu cabeza" (Ezequiel 16:11,12).

 La Procesión Matrimonial


El novio sale con la novia de la casa de sus padres, y le sigue una grande procesión hasta su casa. Las calles de la ciudad en aquellos tiempos eran oscuras, y era necesario que se llevara lámparas o antorchas (Salmo 119:105). Los convidados que no fueron a la casa de la novia, se les permitía unirse a la comitiva por el camino y todo el grupo va a celebrar las fiestas de bodas. Sin lámparas o antorcha NO pueden unirse a la procesión y no se le permitía entrar a la casa del novio. Las lámparas eran hechas de barro con un orificio grande para el aceite y una pequeña abertura donde se colocaba la mecha, que era un pedazo de tela humedecida con aceite. Estaban portadas sobre estacas de madera. Según los rabinos estas lámparas significan el pacto que hizo Dios con Abram de que como las estrellas de los cielos así sería su descendencia (Génesis 15:5).

Las diez vírgenes (Mateo 25:1-13) esperaron la procesión a que llegara al punto en que ellas esperaban, y las cinco prudentes pudieron unirse a la procesión porque ellas tenían reserva de aceite para sus lámparas. Pero las insensatas no tenían reservas de aceite, y al no estar preparadas no pudieron entrar a las bodas.

La novia al ir a la casa del novio ella dejaba su cabello suelto flotando y su cara estaba cubierta por un velo. Había alegría y gozo en el trayecto, los convidados ponían delante de los novios ramas de palmeras y de mirto como una procesión de reyes. Esto nos recuerda cuando Jesús hizo su entrada triunfal a Jerusalén (Juan 12:12-15; Zacarías 9:9). En la procesión había hombres que tocaban tambores y otros instrumentos musicales, y personas danzando en el trayecto. Era una ocasión de sumo gozo.
El momento más importante de todas las festividades matrimoniales era el que la novia entrara a lo que va a ser su nuevo hogar. Como el novio y la novia llevaban coronas, el salmista debió haber captado este momento en el matrimonio de un rey: "Con vestidos bordados será llevada al rey; vírgenes en pos de ella: sus compañeras serán traídas a ti. Serán traídas con alegría y gozo: entrarán en el palacio del rey" (Salmo 45:14,15). Después de haber llegado a la casa del novio, algunas de las mujeres más ancianas toman la tarea de arreglarle el cabello a la novia. Sus guedejas flotantes quedaron escondidas bajo el velo. Desde este momento en adelante, la costumbre dicta que su cara no sea revelada en público. Se le conduce a un lugar donde se encuentra un dosel o chuppa (cobertura) que está localizado en el interior de la casa, o en el exterior. El lugar de la novia está al lado de su esposo, donde juntos escucharan siete bendiciones dadas por uno de sus padres o por alguna persona importante. En el caso de las bodas de Cana de Galilea, Jesús fue el invitado más prominente que estuvo presente, y sin duda se le pediría a El que pronunciara la bendición sobre los recién casados (Juan 2:1-11).

 La Fiesta de la Boda

A cada invitado que asiste a una fiesta de bodas se le exige usar vestidos de Bodas. En Mateo 22:1-14 Jesús da una ilustración sobre la fiesta y sobre el vestido de bodas en relación con Israel. (En los versos 1-6 Jesús revela la culpa de Israel al rechazar la invitación de entrar en el reino, como resultado pierde el derecho y privilegios. Los versos del 7-9 profetiza la destrucción de Jerusalén por parte de los romanos en el año 70 DC, y revela el propósito redentor de Dios se llevaría a cabo entre los gentiles. Los versos 11-14 muestran que el vestido de bodas es la fe y la obediencia a la voluntad de Dios).
El banquete de Bodas era presidido por un coordinador o maestresala (Juan 2:8,9). Esta persona estaba encargada de tener cuidado de los preparativos y el desarrollo de la fiesta. El anda en derredor de los invitados para ver que les hace falta. El da orden a sus sirvientes para que lleven a cabo todos los detalles necesarios. La expresión judaica "hijos de la cámara nupcial" (Mateo 9:15), usada por Jesús son simplemente los invitados a la fiesta de matrimonio (esta expresión se usaba mas en Galilea que en Judea). El maestresala daba gracias en la comida y pronunciaba la bendición en los momentos señalados. También bendecía el vino. Durante la comida prevalecía la jovialidad y se esperaba que los invitados exaltaran a la novia.

No había ceremonia religiosa en la fiesta, solamente estaban las bendiciones de los parientes y amigos. La bendición de los agentes de la boda de Ruth y Booz es un buen ejemplo (Ruth 4:11). Después que terminaba la fiesta, los ahora esposos eran conducidos a un apartamiento, para estar en intimidad. Las fiestas matrimoniales duraban una semana (Jueces 14:17); pero los días nupciales de la pareja duraban un mes completo (30 días). Esto será cuando la Iglesia sea arrebatada al Cielo, y reciba al Novio en el aire -1Tesalonicences 4:16-18, entrará en las fiestas de bodas y se tomara la copa de vino (símbolo de gozo y alegría) que había sido reservada para este momento. Porque el Señor dijo que "lo bebería nuevo con vosotros en el reino de los Cielos" (Mateo 26:29). Mientras en el mundo habrá Gran Tribulación, la Iglesia celebrará con Su Señor por siete años.
La Relación de Dios con Israel

 A. Dios se encuentra con Israel en el Sinaí y hace pacto de unión espiritual con él (Éxodo 19:8-17)
B. Israel ratifica el pacto, Moisés escribe la ley del pacto y levanta un altar con doce columnas que representan a las tribus, se hacen holocaustos y con la sangre de los animales sacrificados rociaba al pueblo- sangre del pacto- Éxodo 24:4-8.

 C. Pero Israel rompe el pacto con Jehová al ellos ir tras la idolatría y Dios se divorcia de ellos- Jeremías 31:32; Jeremías 2:1-11; Jeremías 3:1.

 D. Por esto Jesús dice en Mateo 21:43, que por la dureza de corazón de Israel y no aceptar la manera de Dios para ser salvos, el reino le sería quitado de ellos y le seria dado a gente que produzca frutos- los gentiles. Ver Isaías 65:1 y Deuteronomio 32:21.
Pacto de Jesús con la Iglesia- Mateo 26:27,28; Éxodo 24:4-8. Marcos 14:22-25, Lucas 22:18-20

 Contrato de compromiso- La Palabra de Dios.

Precio que da por su Iglesia - Su vida, Su sangre- Hechos 20:28; 1 Pedro 1:18,19; Apocalipsis 1:5,6; Apocalipsis 5:9; 1 Corintios 6:20; 1 Corintios 7:23

 Dote- El Espíritu Santo- 9 dones-1 Corintios 12:6-10. Las Arras del Espíritu Santo "depósito", también significa "anillo de compromiso o matrimonio" (2 Corintios 1:22; Efesios 1:13,14; Juan 14:15-17



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